En el Western clásico, el personaje principal se caracterizaba por ser un hombre atractivo cuya imagen y valores resultaban siempre impecables. Es el prototipo de héroe americano, es decir, la personificación del Bien que lucha contra el Mal. Sin embargo, Leone pone como protagonista de sus películas a un antihéroe (que es un personaje principal de una historia que desempeña la misma función que la de un héroe pero que carece de todas sus virtudes: es imperfecto y tiene los defectos de una persona normal).
De esta manera, Leone ensució la figura del vaquero clásico convirtiéndolo en un hombre sin nombre, sucio, con barba, lleno de mugre y polvo y grosero, con un pasado misterioso y una actitud siempre defensiva y amenazante. Un hombre que busca ‘’El Sueño Americano’’ sin reparar en la muerte, con el único fin de obtener cantidades ingentes de dinero con el que poder vivir sin esfuerzo.
En definitiva, en el oeste de Leone ya no hay ni ‘’buenos’’ ni ‘’malos’’, simplemente hay personajes que se mueven por sus propios intereses.
Este característico personaje principal ha tenido su reflejo en el cine posterior. Vemos cómo reaparece en figuras como Tony Montana, el protagonista de Scarface (1983), o en Tyler Durden, de El club de la lucha (1999), entre otras. Por poner un ejemplo más reciente, también podemos comparar al protagonista de la trilogía del dólar con el protagonista de la serie The Mandalorian (2019), interpretado por Pedro Pascal.

El Hombre sin Nombre – Trilogía del dólar (1964-1965) 
Tony Montana – Scarface (1983) 
Tyler Durden – El club de la lucha (1999)
